2009-08-24

LAS LENGUAS DE LA PENÍNSULA IBÉRICA

Como ya se ha visto, en la Península Ibérica se hablan, además del castellano que es la lengua oficial del Estado Español, otros idiomas, todos ellos derivados del latín vulgar de la Antigüedad Tardía (menos el vascuence o euskera del que hablaremos más adelante).

Así, las lenguas oficiales de España son:

Castellano (en todo el territorio nacional).

Catalán / Valenciano (en toda la franja mediterránea e Islas Baleares)

Gallego o galego (en la Comunidad Autónoma de Galicia)

Vasco, vascuence o euskera (En el País Vasco y zona norte de la Comunidad Foral de Navarra)

Aranés (variante del occitano hablada en el Valle de Arán, al noroeste de la provincia de Lérida; es oficial en Cataluña desde 2006).

Además, hay otros idiomas no oficiales:

Aragonés: reducto del navarro-aragonés medieval que se hablaba en los Reinos de Aragón, Navarra y Valencia; en la actualidad es un idioma minoritario y se habla sobre todo en la zona prepirenaica y pirenaica de Aragón. En su día influyó en la formación de los rasgos distintivos del valenciano respecto al catalán.

Astur-leonés: se habla con el nombre de asturiano o bable en Asturias y con el nombre de leonés en zonas de las provincias de León y Zamora. En la comarca portuguesa de Miranda do Douro se denomina mirandés.

Existen otros idiomas en España: el caló, hablado minoritariamente por la población gitana y que es una jerga de raíz española o castellana con influencias romaníes. El tamanzight hablado en Melilla y el árabe hablado tanto en Ceuta como en Melilla en la variedad dialectal dariya. El silbo gomero, idioma estructurado a base de silbidos que forman palabras inteligibles y que se desarrolló en la isla canaria de La Gomera. En el siguiente enlace se puede oir una conversación silbada: http://www.silbogomero.es/conversacion.php

Otra lengua que se habla en la Península Ibérica, aunque no en el Estado Español, es el portugués, que comparte origen con el gallego pero presenta particularidades en su evolución que lo diferencian como idioma.

En resumen, España presenta una riqueza idiomática fruto de su evolución histórica y cultural que, según el artículo 3, apartado 3 de la Constitución Española de 1978: “será objeto de especial respeto y protección”. Esta riqueza estuvo a punto de perderse cuando, durante casi cuarenta años, el único idioma oficial del Estado era el castellano.


2009-08-18

ORÍGENES Y NOMBRE DEL IDIOMA CASTELLANO







Durante el proceso de ocho siglos que se conoce como “Reconquista”; los reinos cristianos del norte de la península Ibérica (la Hispania romana) experimentan una expansión militar y demográfica hacia el sur, a costa de los territorios dominados por los musulmanes. En este contexto, se forman diversos reinos que pujan por ese avance hacia el sur. En todos ellos se hablaba un latín vulgar que, en las distintas zonas, aisladas entre sí por la orografía y por cuestiones culturales, dará paso a otros idiomas influenciados tanto por el elemento autóctono como por el contacto con otras zonas (catalán, gallego, portugués y castellano; el euskera o vascuence no deriva del latín al no haber sido esta zona conquistada por Roma).
El idioma castellano surge en la zona central del norte de la Península Ibérica (Sur de Santander y Norte de Burgos) a raíz del latín vulgar que se hablaba en la Hispania de la Antigüedad Tardía, con influencias del euskera arcaico; más tarde, al expandirse los reinos cristianos hacia el sur, el idioma tomará préstamos e influencias del árabe. También absorberá otras influencias del Sur de Europa, como el propio nombre con que los españoles se llaman. En efecto, según Américo Castro, la palabra español procede de la Provenza francesa y habría sido adoptada en los reinos peninsulares hacia el siglo XIII(1). Aunque Menéndez Pidal prefiere otra explicación etimológica, según la cual el latín clásico hispanus o hispanicus tomó, en latín vulgar, la terminación –one, pasando, en castellano antiguo a españón "luego disimilando las dos nasales se llegó a español, con la terminación -ol, que no se usa para significar naciones"(2).
Sea como sea, existe otro debate de no poco interés sobre cómo ha de denominarse nuestro idioma: español o castellano. La norma académica admite ambas nominaciones; sin embargo, la discusión aún sigue viva y los argumentos a favor y en contra de una u otra denominación obedecen a cuestiones de índole política, social e histórica. Según la normativa establecida por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, castellano y español son términos sinónimos, aunque el Diccionario Panhispánico de Dudas, obra de carácter normativo actualmente vigente, recomienda no obstante la denominación de idioma español por ser la utilizada generalmente en otros idiomas nacionales (Spanish, espanhol, espagnol, Spanisch, Spaans, spagnolo, etc.)(3).


(1)Américo Castro, Sobre el nombre y el quién de los españoles. SARPE, “BIBLIOTECA DE LA HISTORIA”, volumen 3; Madrid, 1985.
(2)Ramón Menéndez Pidal, Manual de gramática histórica española. Espasa Calpe, 1985
(3)Wikipedia; artículo “Idioma español”.