Durante el proceso de ocho siglos que se conoce como “Reconquista”; los reinos cristianos del norte de la península Ibérica (la Hispania romana) experimentan una expansión militar y demográfica hacia el sur, a costa de los territorios dominados por los musulmanes. En este contexto, se forman diversos reinos que pujan por ese avance hacia el sur. En todos ellos se hablaba un latín vulgar que, en las distintas zonas, aisladas entre sí por la orografía y por cuestiones culturales, dará paso a otros idiomas influenciados tanto por el elemento autóctono como por el contacto con otras zonas (catalán, gallego, portugués y castellano; el euskera o vascuence no deriva del latín al no haber sido esta zona conquistada por Roma).
El idioma castellano surge en la zona central del norte de la Península Ibérica (Sur de Santander y Norte de Burgos) a raíz del latín vulgar que se hablaba en la Hispania de la Antigüedad Tardía, con influencias del euskera arcaico; más tarde, al expandirse los reinos cristianos hacia el sur, el idioma tomará préstamos e influencias del árabe. También absorberá otras influencias del Sur de Europa, como el propio nombre con que los españoles se llaman. En efecto, según Américo Castro, la palabra español procede de la Provenza francesa y habría sido adoptada en los reinos peninsulares hacia el siglo XIII(1). Aunque Menéndez Pidal prefiere otra explicación etimológica, según la cual el latín clásico hispanus o hispanicus tomó, en latín vulgar, la terminación –one, pasando, en castellano antiguo a españón "luego disimilando las dos nasales se llegó a español, con la terminación -ol, que no se usa para significar naciones"(2).
Sea como sea, existe otro debate de no poco interés sobre cómo ha de denominarse nuestro idioma: español o castellano. La norma académica admite ambas nominaciones; sin embargo, la discusión aún sigue viva y los argumentos a favor y en contra de una u otra denominación obedecen a cuestiones de índole política, social e histórica. Según la normativa establecida por la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, castellano y español son términos sinónimos, aunque el Diccionario Panhispánico de Dudas, obra de carácter normativo actualmente vigente, recomienda no obstante la denominación de idioma español por ser la utilizada generalmente en otros idiomas nacionales (Spanish, espanhol, espagnol, Spanisch, Spaans, spagnolo, etc.)(3).
(1)Américo Castro, Sobre el nombre y el quién de los españoles. SARPE, “BIBLIOTECA DE LA HISTORIA”, volumen 3; Madrid, 1985.
(2)Ramón Menéndez Pidal, Manual de gramática histórica española. Espasa Calpe, 1985
(3)Wikipedia; artículo “Idioma español”.